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julio 16, 2010

The Perfect Story

Cuando lees libros muchas veces te enredan tanto que desearías tener una historia idéntica a la que estás leyendo.

Perdona si te llamo amor llego a mis manos por destino, estaba en Liverpool tomando un café con mis amigas, todas estábamos viendo los libros, de repente se me cruzo el libro, lo tome y leí la sinopsis, en cuanto la leí me acorde alguien… Juanjo. La historia de amor de una chica de 17 años y de un joven adulto de 36; 19 años de diferencia. Entre Juanjo y yo hay 9 años.

Mientras leía el libro me enamoraba de la historia, recordaba a Juanjo y deseaba encontrarme un Alex que me amará por siempre.

Ha pasado como un año y medio desde que leí ese libro, la segunda parte ya salió, se llama Perdona pero quiero casarme contigo, la historia sigue siendo tan encantadora que al principio, me he vuelto fan de las historias de este escritor Federico Moccia, he visto sus películas y amo a los actores de Perdona si te llamo amor.

Cuando era novia de Miguel, en algún momento creí que él era mi Alex, la persona con la que estaría siempre, pero me equivoque. Sigo soñando con mi Alex, quiero ser la Niki de alguien.

He leído ambos libros como 5 veces, no me canso, me encantan, me gusta leer de amor, de un amor que puede ser posible cuando se está comprometido, cuando se ama de verdad y estás seguro de querer luchar por alguien por amor. Ya no pienso en Juanjo, aunque si la vida me diera la oportunidad de tener algo con Juanjo, no la perdería…

Pocas veces una historia puede marcarme tanto, cuando leí Crepúsculo me volví loca, pero Moccia le ha ganado a Meyer, es por eso que Perdona si te llamo amor la he catalogado como The Perfect Story… La historia me hace soñar, se ha vuelto mi parámetro para encontrar un amor, para seguirlo, me ha marcado y creo que puedo encontrar a alguien que me ame con locura como Alex ama a Niki.

Tanto me ha marcado dicha historia que estoy intentando aprender Italiano para poder ver la peli del segundo libro y poder entenderle casi a la perfección…

Nunca dejare de creer en el amor…

No había mucho que contar, pero esto lo escribo como algo que quería compartir con ustedes.

Las Adoro!!!!!!!!!!!!!!

junio 23, 2010

Los fantasmas de la comida

Hola chicas, espero que este bien, les dejo este escrito que hice para un guion de radio,un poco para hacer conciencia, ojala que le entiendan, es un reflejo de la lucha interna que sueles vivir.

Aqui va...

Emily: La bascula, espero que haya bajado por lo menos 200 gramos, tengo que bajar de peso, ¡soy una vaca!
Ana: Sí claro, o sea después de todo lo que te tragaste anoche, ¿piensas bajar?
Emily: ¡Cállate! La verdad es que comí poco a comparación con la otra noche, ¿sí?
Ana: Ay o sea solo me faltaba que comieras igual que antenoche
Emily: Bueno, bueno, ya, comí menos…además a pesar de comer antenoche, baje 100 gramos…
Mía: Pues claro… sino me hubieras llamado, ya me dirías lo que estarías pesando ahorita.
Emily: Ya vas a empezar también tú
Mía: Obvio, siempre le das el crédito a ella, pero si no fuera por mí ahorita serías una ballena
Emily: Sí, sí, ya lo sé, ¡Gracias amiga!, agradezco que me hagas vomitar todo lo que como, es tan asqueroso que lo amo.
Mía: Que mal agradecida eres, sí por lo menos tuvieras fuerza de voluntad para no probar n-a-d-a, créeme que no me necesitarías.
Ana: En eso tiene mil por ciento razón, o sea tienes que mantenerte fuerte, sino comer, no vomitas, fácil, mil por cierto de acuerdo con ella.
Emily: Se pueden callar las dos, ya sé que no tengo suficiente fuerza de voluntad, pero es que no es fácil.
Ana: ¿Obvio?, tipo que nadie dijo que lo fuera, por eso debes esforzarte más y así…
Emily: ¿Más?, ¿Cuánto más? Llevo dos semanas comiendo máximo 600 calorías y apenas he bajado tres kilos.
Ana: ¡Ay o sea! Cayendo en la tentación una y otra vez, no esperas bajar más, ¿o sí?
Emily: La verdad sí, ya he vomitado como seis veces en estas dos semanas, eso debería ayudar un poco.
Ana: ¡Ay gran ayuda! ¿Eh? Si realmente me siguieras, no necesitarías de esa…
Mía: Oye, oye esa, o sea yo, la ayuda más de lo que imaginas, sino adivina como estaría ahora…
Ana: O sea sinceramente Emily, ¿Para qué comes si terminas vomitando?, además también te quemas la boca y los dientes.
Mía: Tampoco tienes que hablar mal de mí
Ana: ¡Ja! O sea pero si es la verdad
Mía: Ya lo sé, pero se un poco más delicada
Emily: ¡Ya!, shh me voy a pesar.
Ana: Ok, let`s see, el peso de hoy es…
Emily: 56, 300…baje…700 gramos, ¡genial!
Ana: Pues tipo que para haber cenado un vaso de leche con chocolate, un mini gansito y 10 galletas de animalitos, no está mal, ¡Qué suerte!
Emily: ¿Suerte? Ayer me esforcé, apenas desayune y comí…
Ana: Una papa rellena de carne ¡al pastor!
Emily: Perdón, pero juro que hoy comeré máximo 300 calorías
Ana: Ok, veremos si lo logras…
Mía: Si no, ya sabes estoy aquí para ayudarte
Emily: Sinceramente espero no necesitarte
Mía: Haz lo que quieras seguirás siendo gorda
Ana: Tampoco la trates así, ya casi llega a su meta
Emily: Sí, mis ansiados 50 kilos, ¿creen qué debería bajar más? Mido 1.72
Ana: Yo creo que así te verías preciosa, con 50 kilos.
Mía: A mí me da igual
Emily: Te ignorare… ya me voy a desayunar, una taza de té y la mitad de una manzana…




Espero les haya gustado.


Besos!

abril 17, 2009

La Ultima y Nos Vamos... Jeje

Como vi que si les gusto mi historia cosa que les agradezco MUCHO... ps aki les dejo la ultima parte.


...Una vez que lo tuvo más cerca se animo a besarlo, Miguel estaba desprevenido y no pudo hacer nada por evitarlo. Hacía muchos meses que no besaba a nadie, pensó en Renata, siguió besando a Samantha, hasta que cayó en la cuenta de que era Samantha y no Renata. Intento apartar a Samantha pero ella insistía, justo en ese momento Renata abrió la puerta Miguel se dio cuenta antes que Samantha. Renata se disculpo, Samantha se detuvo y le dirigió una mirada de ira a Renata. A Renata no le importo lo que Samantha pudiera sentir por ella, estaba decidida a recuperar a Miguel.
Renata le pregunto a Miguel si podían hablar en privado, él acepto y le pidió de favor a Samantha que los dejara solos, a pesar de que Samantha no quería dejarlos, lo tuvo que hacer. Una vez solos Miguel le pregunto a Renata que se le ofrecía.
Renata no sabía bien como empezar, así que comenzó diciéndole lo que había sentido la noche anterior, todos los sentimientos encontrados que había tenido, después le conto lo triste que habían sido los últimos meses para ella, le dijo que lo extrañaba, que lo necesitaba, pero sobre todo que lo amaba, le dijo que ella quería recuperar su relación, si es que aun se podía y que si era así lucharía hasta lograrlo.
Miguel se quedo sorprendido ante las palabras de Renata, parecía que había descrito justamente como se había sentido él en todo esos meses sin Renata, sin embargo su orgullo le impidió decirle que él sentía lo mismo; lo que le dijo fue que él no estaba seguro de que su relación se pudiera salvar, que necesitaba pensarlo, le pidió una semana para decidir.
Al oír Renata la contestación de Miguel sintió que todo se derrumbaba alrededor, para ella casi todo estaba perdido, solo le quedaba una pequeña esperanza, que a lo largo de esa semana Miguel se diera cuenta de que aun la seguía amando. Renata no quiso estar más en la oficina de Miguel por lo que le agradeció su tiempo y se fue.
Cuando Miguel se quedo solo, comenzó a sonreír, Renata aun lo amaba, no lo podía creer, no la había perdido, aun había esperanza para ellos. Miguel estaba muy feliz, no lo podía ocultar.
Durante el día un amigo suyo fue a verlo, apenas había entrado a la oficina cuando le pregunto por la felicidad que desbordaba, Miguel le conto lo que había sucedido esa mañana con Renata y lo que había contestado. Su amigo se alegro por ellos, pero también se disgusto por la respuesta de Miguel, para él, la respuesta que Miguel había dado era demasiado pretensiosa y orgullosa, le pregunto a Miguel el porqué lo había hecho, sin embargo Miguel no supo responder, se quedo callado por algunos minutos, al parecer estaba arrepentido por la respuesta que le había dado a Renata, le dijo a su amigo que tenía razón, se disculpo con él y le aseguro que arreglaría las cosas lo más rápido posible. El amigo de Miguel se despidió dejando nuevamente solo a Miguel.
Renata estaba en su cubículo pensando y pensando, no estaba trabajando, no se concentraba, pensaba en Miguel, en las posibles respuestas que él podría tener, las respuestas que más le aterraban eran las negativas, no quería perder al amor de su vida. Renata está perdida en sus pensamientos cuando Samantha se acerco para hablarle. Renata se sorprendió de ver a Samantha en su cubículo, pero se imaginaba el porqué estaba ahí, le pregunto qué quería y Samantha comenzó a hablar, diciéndole que Miguel la pretendía, que no sabía que le había dicho en la mañana cuando hablaron a solas, pero que seguramente no lograría que él volviera con ella, porque él se estaba enamorando de ella, que era mejor que dejara de insistir en recuperar su relación con Miguel. Renata no le contesto nada, simplemente la dejo hablar y dejo que se fuera así sin más, le molestaba ver y oír a Samantha, aunque tal vez ella tuviera razón, aún así dejaría que pasara la semana para saber la respuesta de Miguel.
Miguel por su parte pasó todo el día pensando en el modo de sorprender a Renata para decirle que él tampoco podía vivir sin ella. Tenía que ser ese mismo día pues no podría aguantar un día más sin ella, era tanta la ansiedad de Miguel por ver a Renata que no aguanto más y se dirigió a su cubículo para verla, falta menos de media hora para salir de trabajo, así que no importaba ya el horario.
Renata fingía trabajar cuando Miguel llego, estaba tan pensativa que no se dio cuenta, Miguel la contemplo un rato, en verdad la amaba, era la mujer de su vida. Le toco el hombro suavemente, ella volteo y lo vio un poco sorprendida, el sonrió para darle confianza, la tomo de las manos y la levanto despacio, una vez que los dos estaban de pie, se quedaron viendo, sus miradas eran profundas, parecía que sus ojos hablaban; Miguel se acerco poco a poco a Renata, la abrazo fuerte y le dijo que la amaba; Renata le dijo que también lo amaba, volvieron a verse y Miguel la beso. Ese primer beso de reconciliación fue dulce y profundo, nada los podría separar. Miguel le pidió disculpas a Renata, ella también, ella se puso a llorar de felicidad.
Samantha había ido a buscar a Miguel para invitarlo a salir, pero no lo encontró, pregunto por él y le informaron que estaba con Renata, ella fue a buscarlo. Samantha se encontró con una escena poco agradable, Miguel y Renata estaban besándose, Samantha sintió mucho coraje y odio, Miguel que se dio cuenta de la presencia de Samantha dejo de besar a Renata para avisarle de la reconciliación y también para agradecerle lo que había hecho por él. Samantha apenas pudo contestarle, se retiro para sufrir en silencio el amor que nunca sería de ella.
Miguel y Renata salieron de la mano, iban hacia el estacionamiento cuando se encontraron con Christopher, él los vio con extrañeza, saludo cortantemente a Miguel y le pregunto a Renata que era lo que pasaba, a lo que ella contesto que se habían reconciliado, Christopher se vio sorprendido y también herido, no se lo esperaba, de todos modos felicito a la pareja y se marcho.
Miguel llevo a Renata a casa de su amiga Laura para recoger algunas cosas y para anunciarle la buena nueva, su amiga Laura se alegro mucho y los felicito.
Antes de entrar a su casa Miguel y Renata se prometieron amor eterno, no importaba lo cursi que pudiera sonar en ese momento, era lo que sentían, se pertenecían el uno al otro y siempre iba a ser así.
Después de la reconciliación, Samantha no volvió a hablarle a Miguel y mucho menos a Renata, se sentía engañada por vamos, aunque no era cierto. Por su parte Christopher se conformo con seguir siendo el amigo de Renata y supo soportarlo dignamente hasta que alguien apareció en su vida.


Les Mando Besos Mis Princesas Lindas... hey ya casi entro a clases de nuevo... as{i que volveremos a la "normalidad"








abril 13, 2009

Al fin... 2da Parte

Recuerdan la historia de Miguel y Renata???? Bueno al fin sirve mi compu, Siii!!!

Entonces he decidido subir lo que sigue de la historia, creo... que la pondre desde el principio, asi que sera un post bastante largo, jejejeje.

Besos


Parecía que ya no se amaban, pero por dentro los dos se quemaban por estar juntos.
Hacía apenas dos meses que habían terminado su relación, su ruptura había sido realmente una tontería. El había dicho, que le dijeron que ella había dicho…Los mismos malentendidos que suelen causar problemas a las personas, sin embargo este malentendido había terminado con una relación de tres años, era claro que ellos tenían mucha culpa por no confiar uno en el otro, pero eso era lo menos importante, lo verdaderamente importante era que ellos de verdad se amaban y estaban separados.
A pesar de haber terminado, se veían todos los días, trabajaban juntos e intercambiaban palabras como si no hubiera nada incomodo entre ellos. Para los dos era terriblemente incomodo estar tan juntos, fingir estar bien y mostrar la mejor de las sonrisa para que el otro viera que nada de lo que había pasado les afectaba.
Todos en el trabajo se preguntaban cómo es que ellos habían superado tan rápido su ruptura, estaban sorprendidos. Algunos de sus compañeros vieron la ruptura de Renata y Miguel como una gran oportunidad, ambos eran bien parecidos y tenían muchos admiradores los cuales aprovecharían cualquier situación para acercarse a ellos y así comenzar una relación.
Samantha se había enamorado de Miguel desde hacía ocho meses, siempre le había parecido guapo, pero en el momento en el que lo empezó a conocer, se dio cuenta de que era el hombre que ella siempre había buscado, Samantha sabía que Miguel tenia novia, eso le molestaba pues ella creía que podría ser una mejor mujer para Miguel. Cuando se entero de que Miguel había terminado con Renata, aprovecho para acercase mas a él y tal vez llegar a conquistarlo.
Christopher llevaba un poco más de tiempo enamorado de Renata, casi año y medio, para él, Renata su tesoro más preciado, tenía una muy buena amistad con ella. Prefería soportar una amistad en donde se oía lo mucho que ella amaba a Miguel a estar lejos de ella. Cuando en la oficina se corrió el rumor de que habían terminando, Christopher corrió a ver a Renata; ella le confirmo la noticia. No la vio triste, ni enojada, se veía normal, pero Christopher sabía que ella estaba sufriendo y que él podía jugar el papel del amigo consolador que terminaba siendo el novio.
Miguel llegaba cada noche a su casa después del trabajo, se sentaba en el filo de su cama para ponerse a pensar en Renata, la extrañaba demasiado, deseaba salir a buscarla para pedirle perdón y sobre todo que volviera con él a casa. Para Miguel era muy difícil aceptar que Renata, el amor de su vida ya no estaba.
Renata se había mudado a casa de su mejor amiga Laura. Cada noche cuando salía del trabajo se dirigía a su nuevo hogar, casi siempre encontraba a Laura sentada esperándola, Renata se sentaba a lado de su amiga, la abrazaba y se ponía a llorar, el dolor que sentía por haber perdido a Miguel era insoportable, ella misma se sorprendía de cómo no se ponía a llorar cada vez que estaba cerca de él.
Había que empezar un nuevo día, un día en el que Miguel se tendría que encontrar nuevamente con Renata. Miguel se bañaba, se vestía y desayunaba mientras se preparaba mentalmente para encontrarse con Renata y fingir bienestar.
Renata se levantaba cada mañana con la tristeza pintada en su cara, siempre se mostraba renuente para ir a trabajar, tenía que maquillarse perfectamente para que no se vieran los rastros de las lágrimas de cada noche y arreglarse lo mejor posible, para lucir radiante ante Miguel.
Aquel día Miguel estaba en su oficina preparándose para salir y ver a Renata, estaba decidido a hablar con ella, no soportaba más estar lejos de ella. Salió de su oficina, pudo ver a Renata a nos cuatro metros de él, levanto la mano para llamarla pero Samantha se atravesó en su camino.
-Hola Miguel, buenos días, ¿tienes cinco minutos?
-Si claro.
Miguel vio como Renata se alejaba con uno de sus compañeros, se veía feliz, tal vez era demasiado tarde para recuperar la relación. Le pidió a Samantha que entrara a su oficina y se sentó para platicar.
-¿En qué te puedo ayudar? Pregunto Miguel
-Me da mucha pena quitarte tu tiempo, la verdad no es algo del trabajo, es más personal, me gustaría saber si quieres acompañarme a una reunión en la tarde, vamos a ir varios compañeros del trabajo y pensé en ti, espero que no te moleste.
-Oh, Sam, que amable de tu parte, pero la verdad no sé si tenga tiempo para poder acompañarte, tengo algunos pendientes que terminar.
-Miguel vamos, te he visto muy solo en los últimos días, deberías distraerte un poco, es solo un rato.
-Sam, la verdad es que no tengo muchas ganas últimamente y bueno si me has observado, debes de saber por qué.
-Por eso mismo lo digo Miguel, anda tienes que despejarte un rato.
Miguel se quedo pensando algunos segundos, era verdad, Renata se veía bien, al parecer salía con sus amigos, porque él no podía hacer lo mismo, tal vez así se recuperaría más rápido de su perdida. Miguel acepto salir con Samantha aquella tarde, ella se despido y se fue muy alegre de que por fin tendría una cita con Miguel.
Renata había llegado más temprano aquel día, se había encontrado con Christopher, este la había invitado a tomar un café, ella se mostraba muy renuente, no tenía ganas de salir. A lo lejos pudo ver como si Miguel tratara de hablarle, ella volteo ligeramente, pero se dio cuenta de que Samantha estaba con él, se enojo con ella misma por haber pensando que tal vez Miguel quería platicar con ella, finalmente acepto salir a tomar un café con Christopher y se fue.
Miguel paso todo el día trabajando, ni siquiera salió a comer, tenía mucho trabajo pendiente, eso le gustaba, de esa forma se evadía y lograba olvidarse de Renata, no se dio cuenta de que ya la mayoría de sus compañeros se habían ido, hasta se olvido de que tenía que salir con Samantha. Eran cerca de las 9:30 de la noche, ya casi acababa su trabajo, de repente Miguel sintió como si alguien lo mirara, decidió alzar la cabeza para ver quién era, se encontró con Samantha, estaba recargada en la puerta lo veía con cara de preocupación; Miguel se sintió apenado probablemente había dejado a Samantha plantada y ahora estaba muy enojada, sin embargo Miguel se encontró con algo totalmente diferente.
-Ya es un poco tarde para irnos, ¿vienes?
-Sam, lo siento mucho, lo había olvidado
- Si me di cuenta, pero aun no es muy tarde, todavía podemos llegar
-Bueno, siendo así vamos.
Miguel tomo sus cosas, cerro su oficina y salió con Samantha, salieron del edificio donde trabajaban y caminaron unas cuantas cuadras para llegar a un café conocido donde solían reunirse los compañeros de trabajo, entraron en el café, fueron hacia donde estaban los demás y se sentaron. Miguel se sorprendió mucho de ver ahí a Renata, estaba sentada al lado de Christopher, se veía bastante feliz, sintió como si le dieran una puñalada en el corazón, pero fue lo suficientemente fuerte para mostrarse tranquilo ante Renata.
Por su parte Renata trataba de mantener la sonrisa y no salir corriendo del lugar para ponerse a llorar, casi no podía soportar ver a Miguel con Samantha, no era solo el hecho de verlos juntos, sino que Renata no tenía una buena relación con Samantha, ambas se caían mal.
Verlos juntos era como un golpe bajo, no era agradable, pero no había forma de escapar, Renata tendría que soportar y mostrarse lo mejor que pudiera.
Pasaron dos horas y media tal vez, cuando Renata decidió que no podía estar más en ese lugar, era demasiado contacto con Miguel y su pareja, aunque al parecer no tenían una relación, no quería darle a Miguel razones para que se acercara, prefería irse con Christopher para dejar claro que ella había superado su relación. Se acerco un poco al oído de Christopher y le dijo que deseaba retirarse a lo que este respondió muy amable, ambos se levantaron de la mesa, se despidieron y salieron del café.
Cuando Miguel vio la escena de Renata hablando al oído de Christopher sintió que en cualquier momento podría reclamarle a Renata el por qué hacia eso, pero se dio cuenta de que era muy riesgoso, pondría en evidencia sus celos y la gran importancia que aun tenia Renata para él, se calmo como pudo. Quiso salir atrás de Renata para pedirle explicaciones, pero solo la vio salir del café del brazo de Christopher. Christopher nunca le había caído mal, pero ahora se había convertido en su rival.
Miguel y Samantha estuvieron una hora más después de que Renata y Christopher se fueran, Miguel solo pensaba en Renata, mientras que Samantha se mostraba bastante feliz al estar con Miguel. Samantha decidió que era tiempo de irse, quería estar a solas con Miguel un rato. Miguel acepto, ayudo a Samantha con la silla, se despidieron y salieron del café para caminar de regreso a la oficina donde Miguel tenía su automóvil estacionado. Miguel se ofreció a llevar a Samantha hasta su casa, por supuesto ella acepto encantada. Durante el camino Miguel no hablo, solo pensaba en Renata, Samantha se pudo dar cuenta, intento hacerle platica, pero parecía que Miguel estaba en otro mundo, no respondía. Samantha se molesto un poco y dejo de insistir, cuando llegaron a su casa ella se despidió un poco cortante, Miguel se dio cuenta y le pidió disculpas, ella las acepto, cerró la puerta del auto y se dirigió a su casa.
Cuando Miguel llego a su casa estaba furioso, aventó su celular y las llaves del carro, comenzó a golpear la cama, la puerta del baño, se paro frente al espejo y también lo golpeo, el espejo se rompió, y la sangre apareció en seguida en la mano de Miguel, pero no le importo, él siguió aventando cosas y golpeando paredes, hasta que se dio cuenta de que la sangre no paraba, se tranquilizo, busco algodón y alcohol para curarse, mientras hacía esto, Miguel se puso a llorar, era tanta su impotencia que no lo soporto más, estaba perdiendo a Renata, no sabía qué hacer, probablemente ella ya no lo quería, quizá Christopher la había enamorado rápidamente, al fin y al cabo siempre habían sido amigos. Cuando Miguel termino de curarse de acostó en la cama y se quedo dormido.
Christopher llevo a Renata a su casa, se porto muy caballeroso, le abrió la puerta para que bajara del carro y la acompaño hasta la puerta, Renata se lo agradeció, pero Christopher buscaba algo más e intento besarla, Renata se negó y hasta se molesto, le dejo claro que solo había aceptado salir con él para distraerse un rato, pero que ella no buscaba una relación con él, que ella seguía enamorada de Miguel.
Renata entró a la casa de su amiga, apenas cerró la puerta las lagrimas comenzaron a salir, extrañaba a Miguel, necesitaba estar con él, abrazarlo, decirle que lo amaba, cada vez lo sentía más lejos, no podía perderlo, el haber visto a Miguel con Samanta había hecho que Renata reaccionara, tenía que hablar con él, hacer el intento por salvar la relación.
Miguel llego muy temprano al otro día, tenía la mano vendada, al parecer tenía muchas cortadas. Se sentó frente al escritorio para comenzar a trabajar, pero su cabeza solo pensaba en Renata, no podía concentrarse, en verdad la extrañaba.Samantha llego poco después que Miguel, cuando lo vio decidió ir a saludarlo, toco en la oficina, Miguel la hizo pasar, al ver Samantha la mano vendada de Miguel, le pregunto que le había pasado; Miguel no supo que contestar, así que le dijo la verdad a medias, no toco el tema de Renata. Samantha se acerco para revisarlo, le quito la venda y checo las heridas, no eran profundas, pero eran muchas, fingió querer ver mejor las heridas para acercarse más a Miguel...



marzo 04, 2009

Historia En 3 Partes

Hola Chicas, No saben cuanto me sorprendi al ver tantos comentarios en el post pasado, fue bastante gratificante, saber que me leen y que les interesa.

Es media semana, me ha ido bien, aunque me siento muy triste, si lo pienso bien no debería de estar triste, pero bueno siendo YO, es normal... Depresión de AMOR, jaja... Javi Again!!, Es que en estos días ha estado demasiado cerca de mí y eso me pone mal, ayer por ejemplo me veía mucho, y se paseaba muy cerca de donde yo estaba o me lo topaba a cada rato, eso solo hace que me haga ilusiones y no me gusta lo DETESTO!!!!

Lo unico bueno de esto es que he estado tan tentada a comer y comer y comer por la depre, que no lo he hecho, hoy por ejemplo, fuimos a Costco a comprar unas cosas y mis amigas se compraron un Chicken Bake y una rabanada de Pizza, Dios!!! Sentia que moría, pero no comi, NADA, ni una probadita, no saben que bien me senti, a haber logrado vencer la SUPER TANTACIÓN...Creo que voy bien, espero que el domingo la bascula se porte bien y me de buenos resultados.

Bueno he pensado que, este espacio es MIO XD, debo de aprovecharlo, así que decidi que voy ha subir una historia que termine de escribir hace como dos semanas, no e smuy larga pero en un solo post no cabe , así que lo dividire en tres partes y bueno aquí les dejo el primero, espero que les guste(no tiene un nombre real).

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MIGUEL & RENATA



Parecía que ya no se amaban, pero por dentro los dos se quemaban por estar juntos.
Hacía apenas dos meses que habían terminado su relación, su ruptura había sido realmente una tontería. El había dicho, que le dijeron que ella había dicho…Los mismos malentendidos que suelen causar problemas a las personas, sin embargo este malentendido había terminado con una relación de tres años, era claro que ellos tenían mucha culpa por no confiar uno en el otro, pero eso era lo menos importante, lo verdaderamente importante era que ellos de verdad se amaban y estaban separados.
A pesar de haber terminado, se veían todos los días, trabajaban juntos e intercambiaban palabras como si no hubiera nada incomodo entre ellos. Para los dos era terriblemente incomodo estar tan juntos, fingir estar bien y mostrar la mejor de las sonrisa para que el otro viera que nada de lo que había pasado les afectaba.
Todos en el trabajo se preguntaban cómo es que ellos habían superado tan rápido su ruptura, estaban sorprendidos. Algunos de sus compañeros vieron la ruptura de Renata y Miguel como una gran oportunidad, ambos eran bien parecidos y tenían muchos admiradores los cuales aprovecharían cualquier situación para acercarse a ellos y así comenzar una relación.
Samantha se había enamorado de Miguel desde hacía ocho meses, siempre le había parecido guapo, pero en el momento en el que lo empezó a conocer, se dio cuenta de que era el hombre que ella siempre había buscado, Samantha sabía que Miguel tenia novia, eso le molestaba pues ella creía que podría ser una mejor mujer para Miguel. Cuando se entero de que Miguel había terminado con Renata, aprovecho para acercase mas a él y tal vez llegar a conquistarlo.
Christopher llevaba un poco más de tiempo enamorado de Renata, casi año y medio, para él, Renata su tesoro más preciado, tenía una muy buena amistad con ella. Prefería soportar una amistad en donde se oía lo mucho que ella amaba a Miguel a estar lejos de ella. Cuando en la oficina se corrió el rumor de que habían terminando, Christopher corrió a ver a Renata; ella le confirmo la noticia. No la vio triste, ni enojada, se veía normal, pero Christopher sabía que ella estaba sufriendo y que él podía jugar el papel del amigo consolador que terminaba siendo el novio.
Miguel llegaba cada noche a su casa después del trabajo, se sentaba en el filo de su cama para ponerse a pensar en Renata, la extrañaba demasiado, deseaba salir a buscarla para pedirle perdón y sobre todo que volviera con él a casa. Para Miguel era muy difícil aceptar que Renata, el amor de su vida ya no estaba.
Renata se había mudado a casa de su mejor amiga Laura. Cada noche cuando salía del trabajo se dirigía a su nuevo hogar, casi siempre encontraba a Laura sentada esperándola, Renata se sentaba a lado de su amiga, la abrazaba y se ponía a llorar, el dolor que sentía por haber perdido a Miguel era insoportable, ella misma se sorprendía de cómo no se ponía a llorar cada vez que estaba cerca de él.




Esta es la primera parte de esta historia hecha por mi...

Dulces BesoOoOoOS!!!